Génesis 14: Abram y Melquisedec
Un capítulo distinto de todos los demás del Génesis, con aire de crónica militar: una coalición de cuatro reyes de Oriente contra cinco reyezuelos del mar Muerto, una campaña relámpago y un patriarca que se revela guerrero para rescatar a su sobrino. Los nombres y las rutas tienen sabor arcaico, pero ninguno de estos reyes aparece fuera de la Biblia. En el centro, un personaje misterioso que aparece y desaparece en tres versículos: Melquisedec, rey y sacerdote, con pan y vino. El final enfrenta a dos reyes: uno bendice y da; el otro negocia.
La guerra de los reyes
1Aconteció por aquel tiempo que Amrafel rey de Sennaar1, y Arioc rey del Ponto, Codorlahomor rey de los elamitas2, y Tadal rey de Naciones, 2movieron guerra contra Bara rey de Sodoma, y contra Bersa rey de Gomorra, y contra Sennaab rey de Adama, y contra Semeber rey de Seboim, y contra el rey de Bala, la misma que se llamó después Segor. 3Todos éstos vinieron a juntarse en el valle de las Selvas, que ahora es el mar salado3. 4Y el motivo fue porque habiendo estado doce años sujetos a Codorlahomor, al decimotercio sacudieron el yugo. 5Por lo cual el año decimocuarto vino Codorlahomor con los reyes que se le reunieron, y derrotaron a los rafaitas4 en Astarotcarnaim, y con ellos a los zuzitas, y a los emitas en Save Cariataim, 6y a los correos en los montes Seir5, hasta los Campos de Farán, que está en el desierto. 7Y dada la vuelta, vinieron a la fuente de Misfat, la misma que Cades6, y talaron todo el país de los amalecitas, y de los amorreos, habitantes en Asasontamar.
8Y salieron a campaña el rey de Sodoma, y el rey de Gomorra, y el rey de Adama, y el rey de Seboim, y también el rey de Bala, la cual es Segor; y ordenaron batalla contra ellos en el valle de las Selvas, 9es a saber, contra Codorlahomor rey de los elamitas, y Tadal rey de Naciones, y Amrafel rey de Sennaar, y Arioc rey del Ponto: cuatro reyes contra cinco. 10Es de notar que el valle de las Selvas tenía muchos pozos de mezcla7. El resultado fue que el rey de Sodoma y el de Gomorra volvieron las espaldas, y cayeron allí mismo; y los que escaparon huyeron al monte. 11Así se apoderaron de toda la riqueza de Sodoma y Gomorra, y de todos los víveres, y se marcharon,
Abram rescata a Lot
12llevándose asimismo a Lot, hijo del hermano de Abram, que habitaba en Sodoma, con todo cuanto tenía.
13En esto uno de los que escaparon, fue a dar la nueva a Abram el hebreo8, que habitaba en el valle de Mambre amorreo, hermano de Escol, y de Aner; los cuales tenían hecha alianza con Abram. 14Así que oyó Abram que Lot, hermano suyo, había sido hecho prisionero, contó o escogió de entre los criados de su casa trescientos dieciocho9 armados a la ligera, y fue siguiendo su alcance hasta Dan10. 15Donde divididas las tropas, se echó sobre ellos de noche; y los desbarató, y los fue persiguiendo hasta Hoba, que está a la izquierda de Damasco11. 16Con lo que recobró toda la riqueza, y a su hermano Lot con sus bienes, y también a las mujeres y demás gente.
Melquisedec
17Por lo cual el rey de Sodoma le salió a recibir en el valle de Save, que es el valle del rey12, cuando volvía de la derrota de Codorlahomor, y de los reyes sus aliados. 18Pero Melquisedec rey de Salem13, presentando pan y vino, pues era sacerdote14 de Dios altísimo, 19le dio su bendición, diciendo: ¡Oh Abram!, bendito eres del Dios excelso, que creó el cielo y la tierra15: 20Y bendito sea el excelso Dios, por cuya protección han caído en tus manos los enemigos. Y le dio Abram diezmo de todo16 lo que traía.
Abram rechaza el botín
21Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas17, las demás cosas quédatelas para ti. 22Y Abram le respondió: Alzo mi mano al Señor Dios excelso18, dueño del cielo y de la tierra jurando en su nombre, 23que ni una hebra de hilo, ni la correa de un calzado19 tomaré de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquecí a Abram; 24a excepción solamente de los alimentos que han consumido los mozos, y de las porciones de estos varones o aliados que vinieron conmigo, Aner, Escol y Mambre20: éstos tomarán su parte.
Melquisedec
Melquisedec aparece en tres versículos (14,18-20) y desaparece para siempre. No se dice de dónde viene ni qué fue de él. Es rey de Salem, que la tradición identifica con Jerusalén (Sal 76,3), y sacerdote del «Dios altísimo» (El Elyón), un título que Abram identificará con el Señor (14,22). Sale al encuentro del vencedor con pan y vino, lo bendice y recibe de él el diezmo. Es el primer personaje al que la Biblia llama «sacerdote» (kohen), y no es israelita.
Su figura reaparece en un salmo real, el 110, donde Dios jura al rey: «Tú eres sacerdote eterno, según el orden de Melquisedec» (Sal 110,4). El rey de Jerusalén, descendiente de David, era presentado como heredero de aquel antiguo rey-sacerdote de la ciudad. Jesús citó este salmo para mostrar que el Mesías es más que hijo de David, pues David lo llama Señor (Mc 12,35-37), y es uno de los textos del Antiguo Testamento más citados en el Nuevo.
La Carta a los Hebreos construye sobre estos dos textos una reflexión sobre el sacerdocio de Cristo (Heb 5–7). Jesús no era de la tribu sacerdotal de Leví, sino de Judá: su sacerdocio no viene de la genealogía, sino que es «según el orden de Melquisedec». El autor se fija en todo, incluso en lo que el Génesis calla: Melquisedec aparece sin padre, sin madre, sin genealogía, sin principio ni fin conocidos, y así se asemeja al Hijo de Dios, que permanece sacerdote para siempre (Heb 7,3). Y como Abrahán le dio el diezmo y recibió su bendición, Melquisedec es mayor que Abrahán y que los sacerdotes levitas que descenderían de él (Heb 7,4-10).
También el judaísmo antiguo se interesó por esta figura misteriosa. Filón de Alejandría lo interpretó como imagen de la razón divina, el Logos (Alegorías de las leyes III,79-82); Flavio Josefo lo presenta como el fundador de Jerusalén y el primero que edificó allí un templo (Guerra de los judíos VI,10). Entre los manuscritos del mar Muerto, un texto de la cueva 11 de Qumrán, llamado 11QMelquisedec, lo presenta como una figura celestial que, al final de los tiempos, proclama la liberación a los cautivos y ejecuta el juicio de Dios contra las fuerzas del mal.
Los Padres de la Iglesia vieron en el pan y el vino de Melquisedec una figura de la Eucaristía. San Cipriano, en el siglo III, lo explica en una carta dedicada al cáliz del Señor (Carta 63), y Clemente de Alejandría habla del pan y el vino de Melquisedec como alimento santificado, figura de la Eucaristía (Stromata IV,25). San Ambrosio argumentaba que los sacramentos cristianos son más antiguos que los de Moisés, porque Melquisedec ya los había prefigurado (Sobre los sacramentos IV,10-12). El Catecismo recoge esta lectura (n. 1333) y ve en Melquisedec una prefiguración del sacerdocio de Cristo, «sumo sacerdote según el orden de Melquisedec» (n. 1544; ver también n. 58).
La Plegaria Eucarística I, el antiguo Canon romano, pide a Dios que acepte la ofrenda de la Iglesia como aceptó los dones del justo Abel, el sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe, y la oblación pura de su sumo sacerdote Melquisedec; en la basílica de San Apolinar in Classe, en Rávena, un mosaico del siglo VII reúne a los tres junto a un altar. Conviene, sin embargo, no exagerar: el Génesis no dice que Melquisedec ofreciera un sacrificio con el pan y el vino, sino que los «presentó», y el hebreo puede entenderse como un gesto de hospitalidad con el vencedor. La Vulgata, al unir el pan y el vino con su sacerdocio («pues era sacerdote»), favoreció la lectura sacrificial. La figura no necesita forzar el texto: un rey de justicia y de paz que bendice con pan y vino basta para que el cristiano piense en Cristo.
Dos o tres preguntas, una oración breve y espacio para escribir.
- Abram arriesgó su vida por Lot, que antes lo había dejado de lado. ¿A quién te cuesta ayudar porque «no se lo merece»?
- En la próxima Misa con la Plegaria Eucarística I, fíjate en la mención de Abel, Abrahán y Melquisedec. ¿Qué te dice que el pan y el vino tengan una historia tan antigua?
Las 20 notas del capítulo
- 1ContextoGn 14,1
«Amrafel rey de Sennaar»
Durante un tiempo se identificó a Amrafel con Hammurabi, el célebre rey de Babilonia (siglo XVIII a. C.) autor de un código de leyes, pero hoy se descarta. Ninguno de estos reyes aparece en fuentes fuera de la Biblia. «Rey del Ponto» es la traducción de la Vulgata; el hebreo dice «rey de Elasar».
- 2ContextoGn 14,1
«Codorlahomor rey de los elamitas»
Codorlahomor tiene un nombre de tipo elamita, Kudur-Lagamar, «siervo de (la diosa) Lagamar», y Tadal recuerda el nombre de varios reyes hititas, Tudhaliya; para Arioc se ha propuesto un nombre parecido atestiguado en Mari. Son nombres verosímiles del segundo milenio antes de Cristo, pero ningún documento antiguo habla de estos reyes ni de una campaña de Elam hasta el mar Muerto. Muchos estudiosos ven aquí una composición tardía, con colorido antiguo.
- 3ContextoGn 14,3
«el mar salado»
Es el mar Muerto, a unos 430 metros bajo el nivel del mar: el punto más bajo de la superficie terrestre. Su agua tiene unas diez veces más sal que el océano y en ella no viven peces. Los antiguos lo llamaban también «lago Asfaltites», por el betún que flota en él.
- 4PalabraGn 14,5
«derrotaron a los rafaitas»
Los rafaítas (refaím) eran, según la tradición bíblica, antiguos pueblos de gran estatura de Transjordania, como los emitas y los zuzitas (Dt 2,10-11.20-21). La misma palabra designa en otros textos a las sombras de los muertos (Is 26,14), y en los textos de Ugarit, a los antepasados difuntos. El narrador evoca un mundo antiquísimo, casi legendario.
- 5PalabraGn 14,6
«los correos en los montes Seir»
No se trata de mensajeros: «correos» es la forma que usa Torres Amat para los horeos, los antiguos habitantes de las montañas de Seir, al sur del mar Muerto (ver 36,20). Farán es el desierto del norte del Sinaí, donde vivirá Ismael (21,21).
- 6ContextoGn 14,7
«la fuente de Misfat, la misma que Cades»
En-Mishpat significa «fuente del juicio». Es Cades Barnea, un gran oasis del norte del Sinaí donde Israel pasará buena parte de sus años en el desierto (Nm 20,1). Los «amalecitas» se nombran por anticipado: Amalec será nieto de Esaú (36,12).
- 7PalabraGn 14,10
«pozos de mezcla»
La «mezcla» es aquí el betún o asfalto natural, que todavía aflora en la zona del mar Muerto. Los reyes que huyen caen en esos pozos pegajosos. El betún del mar Muerto era un producto apreciado en la Antigüedad: Diodoro de Sicilia y el geógrafo Estrabón describen cómo lo recogían los nabateos, y los egipcios lo usaban, entre otras cosas, para embalsamar.
- 8PalabraGn 14,13
«Abram el hebreo»
Primera vez que aparece en la Biblia la palabra «hebreo», que quizá significa «el que viene del otro lado», es decir, del otro lado del río Éufrates. Ver la nota a 10,21.
- 9FeGn 14,14
«trescientos dieciocho»
Un dato curioso: la antigua Carta de Bernabé (siglo II) leyó este número con las letras griegas que lo escriben, T-I-H: la T es la cruz, e IH son las dos primeras letras del nombre de Jesús. Y la tradición cuenta que al concilio de Nicea (325) asistieron 318 obispos, como los 318 servidores de Abrahán.
- 10ContextoGn 14,14
«fue siguiendo su alcance hasta Dan»
La ciudad del norte se llamaba entonces Lais; solo recibió el nombre de Dan cuando la conquistó esa tribu, siglos después (Jue 18,29). El narrador usa el nombre de su tiempo. Abram persigue a los invasores más de doscientos kilómetros, desde Hebrón hasta las fuentes del Jordán.
- 11PalabraGn 14,15
«Hoba, que está a la izquierda de Damasco»
«A la izquierda» quiere decir «al norte»: los antiguos semitas se orientaban mirando hacia el oriente, de modo que la izquierda era el norte y la derecha, el sur. Abram persigue a los invasores hasta más allá de Damasco.
- 12ContextoGn 14,17
«que es el valle del rey»
El valle del Rey estaba cerca de Jerusalén; allí levantará Absalón un monumento para perpetuar su nombre (2 Sam 18,18). El detalle apoya la tradición que identifica Salem con Jerusalén (v. 18). El rey de Sodoma sale al encuentro de Abram, pero el relato se interrumpe para presentar a otro rey.
- 13PalabraGn 14,18
«Melquisedec rey de Salem»
Melquisedec significa «rey de justicia», y Salem, «paz»; la tradición identifica Salem con Jerusalén (Sal 76,3). Aparece sin genealogía, sin padres ni descendientes, y desaparece enseguida. La Carta a los Hebreos ve en él una figura de Cristo, rey de justicia y de paz, sacerdote para siempre (Heb 7,1-3; Sal 110,4). Es el primer personaje al que la Biblia llama «sacerdote».
- 14FeGn 14,18
«presentando pan y vino, pues era sacerdote»
La Vulgata dice «pues era sacerdote», uniendo la ofrenda del pan y el vino con su sacerdocio. La Iglesia ve en este gesto una figura de la Eucaristía (Catecismo, n. 1333). En la Plegaria Eucarística I se pide a Dios que acepte la ofrenda como aceptó «la oblación pura de tu sumo sacerdote Melquisedec». Ver «Para profundizar» al final del capítulo.
- 15PalabraGn 14,19
«del Dios excelso, que creó el cielo y la tierra»
«Dios excelso» o «altísimo» traduce El Elyón, un título que conocían también los cananeos y los fenicios; «que creó» traduce qoné, «creador» o «dueño». Abram, al jurar ante el rey de Sodoma, unirá ese título con el nombre propio del Dios de Israel: «el Señor, Dios altísimo» (v. 22). La fe de Israel reconoce en el Dios altísimo de Melquisedec a su propio Dios.
- 16ContextoGn 14,20
«le dio Abram diezmo de todo»
El diezmo, la décima parte de los bienes ofrecida a Dios, aparece aquí por primera vez. La Carta a los Hebreos razona que, si Abrahán dio el diezmo a Melquisedec, este es mayor que Abrahán y que los sacerdotes que descenderían de él (Heb 7,4-10).
- 17FeGn 14,21
«Dame las personas»
Dos reyes salen al encuentro de Abram, y el contraste es buscado: Melquisedec trae pan y vino y bendice; el rey de Sodoma, que no ha luchado, viene a negociar el botín. Abram recibe la bendición del primero y rechaza los bienes del segundo. Lo que viene de Dios se recibe como un don; lo que viene de Sodoma tiene un precio.
- 18PalabraGn 14,22
«Alzo mi mano al Señor Dios excelso»
Levantar la mano era el gesto del juramento (Dt 32,40; Ap 10,5-6). El hebreo dice aquí «al Señor (YHWH), Dios altísimo»: Abram identifica al Dios de Melquisedec con el Señor que lo llamó en Harán.
- 19FeGn 14,23
«ni una hebra de hilo, ni la correa de un calzado»
Abram rechaza el botín que le ofrece el rey de Sodoma: no quiere que nadie diga que su riqueza viene de otro y no de Dios. Acepta la bendición de Melquisedec y renuncia a los regalos de Sodoma.
- 20ContextoGn 14,24
«Aner, Escol y Mambre»
Abram renuncia al botín, pero no impone su renuncia a los demás: sus aliados recibirán su parte. Los tres nombres son también nombres de lugares de la zona de Hebrón: Escol significa «racimo», y en el valle de Escol cortarán los exploradores de Moisés un enorme racimo de uvas (Nm 13,23-24).