Saltar al texto
Génesis 46 · Israel baja a Egipto
PDF
Génesis

Génesis 46: Israel baja a Egipto

34 versículos · 18 notas · 4 min de lecturaPausa

Jacob deja la tierra prometida con toda su familia para ir a Egipto. En Bersabee, el último santuario de sus padres, Dios le habla por última vez en el Génesis: «no temas... yo iré allá contigo». Sigue la lista de los setenta descendientes de Jacob que bajan a Egipto (vv. 8-27), que el libro del Éxodo recordará al comenzar. El capítulo culmina con el abrazo entre el padre y el hijo después de más de veinte años, y con las instrucciones de José para que su familia viva aparte, en Gesén.

Dios habla a Jacob en Bersabee

1Puesto Israel en camino con todos sus haberes, vino al Pozo del Juramento1; donde después de inmoladas víctimas al Dios de su padre Isaac, 2oyó en una visión de noche a Dios, que le llamaba, y decía: ¡Jacob, Jacob!2 Al cual respondió: Aquí me tienes. 3Le dijo Dios: Yo soy el fortísimo Dios de tu padre; no tienes que temer. Desciende a Egipto3, que allí te haré cabeza de una nación grande. 4Yo iré allá contigo, y seré tu guía cuando vuelvas4. Y José cerrará tus ojos, así que mueras.

5Partió, pues, Jacob del Pozo del Juramento, y sus hijos le llevaron junto con los niños y mujeres, en los carros remitidos por el faraón para conducir al anciano, 6y todo cuanto tenía en la tierra de Canaán. Y llegó a Egipto con toda su descendencia5, 7sus hijos y nietos, e hijas, y toda la familia entera.

Los setenta de la casa de Jacob

8He aquí los nombres de los hijos de Israel6, al entrar él con toda su familia en Egipto. El primogénito Rubén. 9Hijos de Rubén: Enoc, y Fallú, y Hesrón y Carmí. 10Hijos de Simeón: Jamuel y Jamín, y Ahod, y Jaquin, y Sohar y Saúl, hijo de la cananea7. 11Hijos de Leví: Gerson y Caat y Merari8. 12Hijos de Judá: Her, y Onán, y Sela, y Fares y Zara; si bien Her y Onán habían muerto en la tierra de Canaán. A Fares le nacieron Hesrón y Hamul9. 13Hijos de Isacar: Tola, y Fua, y Job y Semrón. 14Hijos de Zabulón: Sared, y Elón y Jahelel.

15Estos son los hijos de Lía, que los parió en Mesopotamia de Siria, como también a Dina, hija suya. Todos sus hijos e hijas eran treinta y tres personas10. 16Hijos de Gad: Sefión, y Haggi, y Suni, y Esebón, y Heri, y Arodi y Areli. 17Hijos de Aser: Jamne, y Jesua, y Jesui y Beria con su hermana Sara11. Hijos de Beria: Heber y Melquiel. 18Estos son los hijos de Zelfa, la criada que dio Labán a su hija Lía; y en los cuales dio Jacob dieciséis personas.

19Hijos de Raquel, esposa de Jacob: José y Benjamín. 20A José le nacieron en tierra de Egipto: Manasés y Efraín, que se los parió Asenet, hija de Putifare, sacerdote de Heliópoli. 21Hijos de Benjamín: Bela, y Becol, y Asbel, y Gera, y Naamán, y Equi, y Ros, y Mofín, y Ofim y Ared. 22Estos son los hijos que parió Raquel a Jacob: entre todos, catorce personas.

23Hijos de Dan: Husín. 24Hijos de Neftalí: Jasiel y Guni, y Jeser y Sallem. 25Estos son los hijos de Bala, la cual Labán había dado a Raquel, su hija, que eran también hijos de Jacob: todos siete personas. 26Todas las almas que entraron en Egipto con Jacob, descendientes del mismo, sin contar las mujeres de sus hijos, fueron sesenta y seis12. 27Los hijos de José que le nacieron en Egipto, eran dos. Con que todas las personas de la casa de Jacob, entradas en Egipto, vinieron a ser setenta.

El encuentro de Jacob y José

28Jacob, pues, envió a Judá delante de sí13 para avisar a José, a fin de que saliese a su encuentro en la tierra de Gesén14; 29a donde después que Jacob llegó, subió José en su carroza, y fue a encontrar a su padre en este mismo lugar. Viéndole, se arrojó sobre su cuello15, y deshaciéndose en lágrimas, le abrazó. 30Y dijo el padre a José: Ya moriré contento, porque he visto tu rostro16 y te dejo vivo.

31Dijo luego José a sus hermanos y a toda la familia de su padre: Voy a dar parte a Egipto, y le diré: Mis hermanos y la familia de mi padre, que moraban en la tierra de Canaán, han venido a mí. 32Ellos son pastores de ovejas, y se ocupan en criar ganados; han conducido consigo sus rebaños y ganados mayores, y todas las cosas que pudieron adquirir. 33Ahora bien, cuando él los llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro oficio?1734Habéis de responder: Nosotros, tus siervos, somos pastores desde nuestra niñez hasta el presente, así como lo fueron nuestros padres. Esto le diréis a fin de poder quedaros en esta tierra de Gesén; porque los egipcios miran con cierta abominación a todos los pastores18 de ovejas.

Pausa

Dos o tres preguntas, una oración breve y espacio para escribir.

  1. Dios dijo a Jacob: «Yo iré allá contigo». ¿Qué «Egipto» te da miedo, y qué cambia saber que Dios va contigo?
  2. Jacob dijo: «ya moriré contento, porque he visto tu rostro». ¿Qué rostro te gustaría volver a ver?
Para orarAhora, Señor, según tu palabra, puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Lo que escribes se guarda solo en este dispositivo. Guardado.Ver todo lo que escribí
Las 18 notas del capítulo
  1. 1ContextoGn 46,1

    «vino al Pozo del Juramento»

    Es Bersabee, cuyo nombre traduce aquí Torres Amat (ver nota a 21,31). Allí Abrahán había invocado al Señor junto a un tamarisco (21,33) e Isaac había levantado un altar (26,25). Antes de salir de la tierra prometida, Jacob ofrece sacrificios en el último santuario de su familia.

  2. 2ConexiónGn 46,2

    «¡Jacob, Jacob!»

    Dios llama dos veces por el nombre, como a Abrahán en el monte Moria (22,11), a Moisés en la zarza (Éx 3,4), a Samuel en el templo (1 Sam 3,10) y a Saulo en el camino de Damasco (Hch 9,4). Es la llamada de los grandes momentos.

  3. 3FeGn 46,3

    «Desciende a Egipto»

    A Isaac, Dios le había prohibido bajar a Egipto (26,2); a Jacob se lo manda. No hay contradicción: Dios guía cada historia de un modo distinto. En Egipto se cumplirá la promesa de una «nación grande»: los setenta llegarán a ser un pueblo numeroso (Éx 1,7).

  4. 4FeGn 46,4

    «Yo iré allá contigo, y seré tu guía cuando vuelvas»

    Dios no se queda en Canaán: baja con su pueblo al destierro. Y promete hacerlo subir de nuevo, que es el anuncio del éxodo. El hebreo dice también que José «pondrá su mano sobre tus ojos», el gesto de cerrar los ojos de un difunto.

  5. 5ConexiónGn 46,6

    «Y llegó a Egipto con toda su descendencia»

    Este descenso quedó grabado en la memoria de Israel como el comienzo de su historia de pueblo. Al ofrecer las primicias, cada israelita debía recitar: «Mi padre era un arameo errante; bajó a Egipto y residió allí con unos pocos hombres, y allí se hizo un pueblo grande» (Dt 26,5). San Esteban lo recordará ante el Sanedrín (Hch 7,14-15).

  6. 6ConexiónGn 46,8

    «He aquí los nombres de los hijos de Israel»

    El libro del Éxodo comenzará con las mismas palabras (Éx 1,1), y por eso se llama en hebreo Shemot, «Nombres». La lista hace de puente entre los dos libros.

  7. 7ContextoGn 46,10

    «Saúl, hijo de la cananea»

    La lista señala que la madre de Saúl era cananea, como la esposa de Judá (38,2). Los matrimonios con mujeres del país, que Abrahán e Isaac quisieron evitar, eran una realidad en la familia de Jacob. La Biblia no oculta estas mezclas: el pueblo de Dios no nace de una pureza de sangre, sino de una elección.

  8. 8ConexiónGn 46,11

    «Hijos de Leví: Gerson y Caat y Merari»

    De Caat vendrán Amrán y sus hijos, Moisés, Aarón y María (Éx 6,16-20; Nm 26,59). Con estos nombres entra en Egipto, sin que nadie lo sepa, la familia de la que saldrá el libertador y la estirpe de los sacerdotes de Israel.

  9. 9ConexiónGn 46,12

    «A Fares le nacieron Hesrón y Hamul»

    De Fares y Hesrón viene la línea que llega a David (Rt 4,18-22) y, por él, a Jesús (Mt 1,3). La historia de Judá y Tamar (cap. 38) desemboca en esta lista.

  10. 10ContextoGn 46,15

    «treinta y tres personas»

    La cuenta incluye a Jacob y a Dina, pero no a Her ni a Onán, que habían muerto. Las listas antiguas no siempre siguen nuestra lógica: lo que importa es llegar a la cifra simbólica de setenta (v. 27).

  11. 11ContextoGn 46,17

    «con su hermana Sara»

    Sérah, hija de Aser, es con Dina la única mujer contada entre los descendientes de la lista. Las tradiciones judías le dedicaron leyendas: una dice que fue ella quien anunció a Jacob con delicadeza, cantando con el arpa, que José vivía, y que por esa buena noticia recibió una vida larguísima. El texto bíblico no dice nada de esto, pero conserva su nombre.

  12. 12ContextoGn 46,26

    «sesenta y seis»

    Sesenta y seis descendientes; con Jacob, José y los dos hijos de este, setenta (v. 27; Dt 10,22). La traducción griega cuenta setenta y cinco, porque añade nietos y bisnietos de José, y esa es la cifra que cita san Esteban (Hch 7,14). Setenta es también el número de los pueblos de la tabla de las naciones (cap. 10): Israel es como una pequeña humanidad.

  13. 13ContextoGn 46,28

    «envió a Judá delante de sí»

    Judá, el que propuso vender a José, es ahora quien guía a la familia hacia él. El hermano que se ofreció por Benjamín se ha ganado la confianza de su padre.

  14. 14PalabraGn 46,28

    «en la tierra de Gesén»

    La traducción griega, hecha en Egipto, precisa el lugar del encuentro: «junto a Heroópolis, en la tierra de Ramsés». Heroópolis era una ciudad del Wadi Tumilat, probablemente la actual Tell el-Masjuta. Los traductores judíos de Alejandría quisieron situar en su propio mapa la historia de sus antepasados.

  15. 15ContextoGn 46,29

    «se arrojó sobre su cuello»

    El hebreo dice que José «lloró sobre su cuello largo tiempo». Más de veinte años de ausencia caben en un abrazo. El gobernador de Egipto llega en su carro de honor, pero llora como un niño.

  16. 16ConexiónGn 46,30

    «Ya moriré contento, porque he visto tu rostro»

    Las palabras de Jacob anuncian las del anciano Simeón con el niño Jesús en brazos: «ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz... porque mis ojos han visto tu salvación» (Lc 2,29-30). La Iglesia reza el cántico de Simeón cada noche, en Completas.

  17. 17FeGn 46,33

    «¿Cuál es vuestro oficio?»

    José prepara a sus hermanos para la audiencia, pero no les pide que mientan ni que se hagan pasar por gente importante: que digan la verdad, que son pastores. La verdad, aunque no sea brillante, les dará la libertad de vivir aparte y fieles a sí mismos.

  18. 18ContextoGn 46,34

    «los egipcios miran con cierta abominación a todos los…»

    Los egipcios, pueblo de agricultores, despreciaban a los pastores nómadas, a quienes veían como gente ruda y peligrosa. José lo aprovecha: así su familia vivirá aparte, en Gesén, conservando su identidad y su fe en medio de Egipto.