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Génesis 26 · Isaac en Gerara
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Génesis

Génesis 26: Isaac en Gerara

35 versículos · 22 notas · 5 min de lecturaPausa

Isaac es el patriarca más callado: entre la historia de su padre y la de su hijo, solo este capítulo le pertenece. Tiene tres partes: Isaac y Rebeca en Gerara (vv. 1-11), la prosperidad y la disputa por los pozos (vv. 12-25) y el pacto con Abimelec en Bersabee (vv. 26-33), con una nota final sobre los matrimonios de Esaú. Isaac repite los pasos de Abrahán (el hambre, la mentira sobre su mujer, los pozos, el pacto) y recibe la misma promesa. La fe también se aprende caminando por donde caminaron los padres.

Isaac y Rebeca en Gerara

1Mas sobreviniendo hambre en el país, después de aquella carestía que había acaecido en tiempo de Abrahán, se fue Isaac a Gerara, al país de Abimelec rey de los palestinos1. 2Porque se le apareció el Señor, y le dijo: No bajes a Egipto2; mas estate quieto en el país que yo te diré. 3Y vive en él como peregrino3, y yo estaré contigo, y te daré mi bendición: por cuanto a ti y a tu descendencia he de dar todas esas regiones, cumpliendo el juramento que hice a tu padre Abrahán. 4Y multiplicaré tu posteridad como las estrellas del cielo; y daré a tus descendientes todas esas regiones, y en uno de ellos SERÁN BENDITAS todas las naciones de la tierra4, 5por premio de haber obedecido Abrahán a mi voz, y guardado los preceptos y mandatos míos, y observado las ceremonias y leyes que le prescribí5.

6Se quedó, pues, Isaac en Gerara. 7Y preguntándole los vecinos de aquel país quién era Rebeca, les respondió: Es hermana mía6; porque temió confesar que estaba unida con él en matrimonio, recelando que por causa de su hermosura le quitasen tal vez a él la vida. 8Pasados ya muchos días, y permaneciendo él en el mismo lugar, como Abimelec, rey de los palestinos, se pusiese a mirar de una ventana, vio a Isaac que hacía especiales demostraciones de amor7 a su mujer Rebeca. 9Y habiéndole llamado, le dijo: Está claro que ésa es tu mujer; ¿por qué has dicho falsamente que era hermana tuya? Temí, respondió, que me matasen por su causa. 10Replicó Abimelec: ¿Cómo así nos has engañado? Pudo alguno del pueblo abusar de tu esposa, y nos hubieras hecho reos de un grande pecado8. Con eso intimó una orden a todo el pueblo, diciendo: 11Cualquiera que tocare a la mujer de este hombre, será irremisiblemente condenado a muerte.

Los pozos de Isaac

12Sembró luego Isaac en aquella tierra y en el mismo año cogió ciento por uno9 y le bendijo Dios. 13Y se hizo hombre muy rico, y cada día iba creciendo de bien en mejor, por manera que llegó a ser en extremo poderoso. 14Tuvo rebaños de ovejas, y de ganados mayores10, y muchísimos criados y criadas. Por lo cual envidiosos de él los palestinos, 15cegaron por aquel tiempo todos los pozos11 que habían abierto los criados de su padre Abrahán, llenándolos de tierra. 16Llegó tan allá la cosa, que hasta el mismo Abimelec dijo a Isaac: Retírate del país, porque te has hecho mucho más poderoso que nosotros.

17Partió, pues, Isaac para ir hacia el torrente de Gerara12, y habitar allí; 18e hizo abrir de nuevo los otros pozos, que habían cavado los siervos de su padre Abrahán, y que, muerto éste, habían cegado en otro tiempo los filisteos; y les dio los mismos nombres que su padre les había dado antes13. 19Cavando después en el torrente, hallaron un manantial de agua viva14. 20Pero aun aquí hubo contienda de los pastores de Gerara contra los pastores de Isaac, diciendo aquéllos: El agua es nuestra; de donde, por este encuentro, puso al pozo el nombre de Calumnia15. 21Cavaron en seguida otro, y por él también armaron pendencias, por lo que le llamó Enemistades. 22Partiendo de allí abrió otro pozo, sobre el cual no hubo contienda, y por eso le nombró Anchura, diciendo: Ahora sí que nos ha ensanchado el Señor, y puesto en estado de medrar sobre la tierra.

El pacto de Bersabee

23Desde aquel sitio pasó a Bersabee, 24donde se le apareció el Señor aquella misma noche, diciéndole: Yo soy el Dios de tu padre Abrahán, no tienes que temer, pues estoy yo contigo16, yo te colmaré de bendiciones, y multiplicaré tu descendencia por amor de mi siervo Abrahán. 25Con esto edificó Isaac un altar17, y habiendo invocado el nombre del Señor, desplegó su tienda de campaña, y mandó a sus criados que abriesen un pozo.

26Y habiendo venido desde Gerara a este mismo lugar Abimelec, con Ocozat su privado18, con Ficol general de sus tropas, 27les dijo Isaac: ¿Para qué venís a mí, hombre a quien aborrecéis, y habéis echado de entre vosotros? 28Hemos visto, respondieron ellos, que el Señor está contigo19, y así dijimos: Hagamos alianza entre nosotros, con juramento de una y otra parte, 29con el fin de que tú no nos hagas mal alguno, así como nosotros nada hemos tocado de lo tuyo, ni causádote ningún daño; sino que te despedimos en paz colmado de la bendición del Señor. 30Isaac, pues, les dio un convite20, y después de haber comido y bebido, 31levantándose de madrugada, se juraron alianza recíprocamente; e Isaac los despidió en paz a su país. 32Y he aquí que en aquel mismo día vinieron los criados de Isaac, a darle nuevas del pozo que habían excavado, diciendo: Hemos hallado agua. 33Por lo que le llamó Abundancia21; y se puso a la ciudad vecina el nombre de Bersabee que dura hasta hoy día.

34Esaú sin embargo, en la edad de cuarenta años, tomó por mujeres a Judit hija de Beeri heteo22, y a Basemat, hija de Elón del mismo lugar, 35las cuales fueron amargura para Isaac y para Rebeca.

Pausa

Dos o tres preguntas, una oración breve y espacio para escribir.

  1. Isaac reabrió los pozos de su padre. ¿Qué «pozos» de fe de tus padres o abuelos te gustaría volver a abrir?
  2. Isaac cedió una y otra vez antes de encontrar su «anchura». ¿En qué conflicto te pide Dios ceder en lugar de pelear?
  3. Los que lo habían expulsado terminaron diciendo: «hemos visto que el Señor está contigo». ¿Qué ven los demás de Dios en tu manera de reaccionar?
Para orarSeñor, que en medio de las contiendas sepa seguir cavando, hasta encontrar el agua viva que tú das.
Lo que escribes se guarda solo en este dispositivo. Guardado.Ver todo lo que escribí
Las 22 notas del capítulo
  1. 1ContextoGn 26,1

    «rey de los palestinos»

    Los «palestinos» son los filisteos, que llegaron a la costa de Canaán hacia el 1175 a. C., siglos después de los patriarcas (ver nota a 21,34). El nombre Abimelec, «mi padre es rey», quizá era un título de los reyes de Gerara, como «faraón» en Egipto; eso explicaría que reaparezca aquí, décadas después del encuentro con Abrahán (cap. 20).

  2. 2ContextoGn 26,2

    «No bajes a Egipto»

    Abrahán bajó a Egipto en un hambre parecida (12,10), y Jacob bajará con toda su familia (46,3). Isaac es el único de los tres patriarcas que nunca sale de la tierra prometida: toda su vida transcurre entre Gerara, Bersabee y Hebrón. Una tradición judía lo explica por el monte Moria: el que fue ofrecido sobre el altar quedó como una ofrenda consagrada que no debía salir de la tierra.

  3. 3PalabraGn 26,3

    «vive en él como peregrino»

    El verbo hebreo es gur: vivir como extranjero residente, sin derechos de propiedad. De la misma raíz viene guer, el forastero que la Ley mandará proteger: «amaréis al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto» (Dt 10,19). Los patriarcas viven la promesa de la tierra sin poseerla, y la Carta a los Hebreos verá en ellos el modelo del creyente, que vive en este mundo como en tierra extranjera (Heb 11,9).

  4. 4FeGn 26,4

    «en uno de ellos SERÁN BENDITAS todas las naciones de la…»

    La promesa hecha a Abrahán (12,3; 22,18) pasa a Isaac. Torres Amat la escribe en mayúsculas y traduce «en tu descendencia» (in semine tuo) por «en uno de ellos», porque la entiende de un descendiente concreto, Cristo, como san Pablo (Gál 3,16). Dios no hace una alianza nueva con cada generación: renueva la misma, y cada heredero tiene que acogerla en primera persona.

  5. 5ContextoGn 26,5

    «observado las ceremonias y leyes que le prescribí»

    Preceptos, mandatos, ceremonias y leyes: es el vocabulario de la Ley de Moisés, que todavía no se había dado. El autor describe la fidelidad de Abrahán con las palabras de su propia época, y una tradición judía llegó a decir que Abrahán cumplía ya toda la Torá. San Pablo subraya otra cosa: Abrahán fue justo por la fe, antes de la Ley (Rom 4,13).

  6. 6ContextoGn 26,7

    «Es hermana mía»

    Tercera vez que aparece esta escena (12,10-20; 20,1-18), ahora con Isaac y Rebeca, y otra vez ante un Abimelec. Muchos estudiosos piensan que son variantes de un mismo relato antiguo conservadas por distintas tradiciones. El narrador las mantiene, y el efecto es claro: el hijo hereda la fe del padre, pero también sus miedos. Esta vez, además, Rebeca no llega a ser tomada por nadie.

  7. 7PalabraGn 26,8

    «hacía especiales demostraciones de amor»

    El hebreo dice metsajeq, «acariciaba», del mismo verbo que da nombre a Isaac (ver nota a 17,17): se podría traducir que Isaac «isaaqueaba» a Rebeca. Torres Amat lo dice con pudor. Un gesto de ternura conyugal, visto desde una ventana, deshace la mentira.

  8. 8ContextoGn 26,10

    «nos hubieras hecho reos de un grande pecado»

    Torres Amat, con la Vulgata, dice «un grande pecado»; el hebreo dice aquí «culpa» (asham). La expresión «gran pecado» sí está en el hebreo de 20,9, y no es casual: en contratos matrimoniales egipcios y en textos legales de Ugarit, en la costa de Siria, «el gran pecado» era el nombre técnico del adulterio. Un rey pagano defiende el matrimonio con más firmeza que el patriarca, y protege a Rebeca con una ley de pena de muerte (v. 11).

  9. 9ConexiónGn 26,12

    «ciento por uno»

    Una cosecha extraordinaria en una tierra seca, fruto de la bendición prometida en el v. 3. Jesús usará la misma medida en la parábola del sembrador: la semilla que cae en tierra buena da «ciento por uno» (Mt 13,8).

  10. 10ContextoGn 26,14

    «Tuvo rebaños de ovejas, y de ganados mayores»

    Isaac siembra y cría ganado a la vez. Los archivos de Mari, en el Éufrates (siglo XVIII a. C.), describen tribus que vivían así: pastoreaban parte del año y sembraban en temporada, a medio camino entre los nómadas y los campesinos de las ciudades. Ese modo de vida, que choca con los vecinos asentados, es el que el Génesis atribuye a los patriarcas.

  11. 11ContextoGn 26,15

    «cegaron por aquel tiempo todos los pozos»

    En el Néguev, un pozo era la vida: llueve poco y hay que cavar hondo para encontrar agua. Cegar los pozos de otro era casi un acto de guerra y una manera de negarle el derecho a quedarse. En Bersabee todavía se muestra a los visitantes un pozo antiguo junto a las ruinas de la ciudad bíblica.

  12. 12PalabraGn 26,17

    «el torrente de Gerara»

    Un «torrente» (en hebreo, najal) es un cauce que solo lleva agua con las lluvias de invierno y el resto del año está seco, lo que en árabe se llama wadi. Bajo la grava del lecho suele correr agua subterránea, y por eso los pastores cavaban allí sus pozos.

  13. 13FeGn 26,18

    «les dio los mismos nombres que su padre les había dado antes»

    Isaac no inventa: reabre lo que su padre cavó y le devuelve su nombre. Es una imagen de la tradición, que no consiste en repetir por repetir, sino en volver a sacar agua viva de los pozos que abrieron los que nos precedieron en la fe.

  14. 14ConexiónGn 26,19

    «hallaron un manantial de agua viva»

    «Agua viva» (mayim jayyim) es agua que brota y corre, no agua estancada de cisterna. Jeremías hará de ella una imagen de Dios: «me abandonaron a mí, fuente de agua viva, para cavarse cisternas agrietadas» (Jr 2,13). Jesús ofrecerá a la samaritana, junto al pozo de Jacob, un agua viva que salta hasta la vida eterna (Jn 4,10-14).

  15. 15PalabraGn 26,20

    «Calumnia»

    Torres Amat traduce los nombres hebreos: Ések, «disputa»; Sitná, «enemistad» (v. 21), de la misma raíz que satán, «el adversario», y Rejobot, «anchura» (v. 22). Isaac no pelea: cede y sigue cavando, hasta que encuentra un lugar donde nadie le discute el agua y puede decir que el Señor le ha dado espacio. Los salmos usarán la misma imagen: Dios saca al orante de la angustia a un lugar espacioso (Sal 18,20; 118,5).

  16. 16FeGn 26,24

    «no tienes que temer, pues estoy yo contigo»

    Dios se aparece de noche a Isaac en Bersabee, donde había vivido Abrahán. «No temas, yo estoy contigo» será la palabra de Dios a Jacob, a Moisés, a Josué y a Jeremías, y el ángel saludará a María diciendo «el Señor está contigo» (Lc 1,28). El Dios de los patriarcas es, ante todo, un Dios que acompaña.

  17. 17ContextoGn 26,25

    «edificó Isaac un altar»

    Un altar, una tienda y un pozo: los tres gestos que convierten un lugar en hogar para el patriarca. El altar es para Dios, la tienda para la familia y el pozo para el ganado. Isaac sigue el ejemplo de Abrahán (12,7-8; 21,33), y es en Bersabee, después de tantas disputas, donde por fin «invoca el nombre del Señor».

  18. 18PalabraGn 26,26

    «Ocozat su privado»

    Un «privado» es el confidente de un rey. El hebreo dice «su amigo», que era un título de corte: en Egipto y en Israel existía el cargo de «amigo del rey», el consejero personal del soberano (1 Re 4,5; 2 Sam 15,37). Ficol ya acompañaba a Abimelec en el pacto con Abrahán (21,22): otro indicio de que el relato conserva una tradición paralela, o de que los nombres eran títulos.

  19. 19FeGn 26,28

    «Hemos visto, respondieron ellos, que el Señor está contigo»

    Los mismos que lo expulsaron reconocen ahora la mano de Dios en su vida. La paciencia de Isaac, que se retiró una y otra vez en lugar de pelear, termina en un pacto de paz. «Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra» (Mt 5,5).

  20. 20ContextoGn 26,30

    «les dio un convite»

    En el antiguo Oriente, un pacto se sellaba comiendo juntos: compartir la mesa hacía de los rivales aliados. Lo mismo harán Jacob y Labán en Galaad (31,54) y Moisés con los ancianos de Israel en el Sinaí, donde «vieron a Dios, y comieron y bebieron» (Éx 24,11). La Eucaristía es también el banquete de una alianza, la nueva (Lc 22,20).

  21. 21PalabraGn 26,33

    «Abundancia»

    El hebreo dice Shibá, que suena como «juramento» y como «siete», y explica de nuevo el nombre de Bersabee, «pozo del juramento» (ver nota a 21,31). La Vulgata leyó una palabra parecida que significa «saciedad», y de ahí sale la «Abundancia» de Torres Amat. El mismo día del pacto, aparece el agua.

  22. 22ContextoGn 26,34

    «Judit hija de Beeri heteo»

    Esaú se casa a los cuarenta años, como su padre (25,20), pero con dos mujeres hititas, es decir, cananeas. Lo que Abrahán quiso evitar con tanto cuidado (24,3) ocurre en la generación siguiente. El v. 35 lo dice con una palabra fuerte: fueron «amargura» para Isaac y para Rebeca.