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Génesis 21 · El nacimiento de Isaac
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Génesis

Génesis 21: El nacimiento de Isaac

34 versículos · 19 notas · 4 min de lecturaPausa

Por fin se cumple la promesa, veinticinco años después de la llamada en Harán: nace Isaac y Sara ríe de alegría. Pero la alegría de una madre trae el destierro de otra: Agar e Ismael son expulsados, y otra vez Dios escucha en el desierto el llanto de un muchacho. El capítulo termina con un pozo, un pacto y un árbol en Bersabee. San Pablo hará de las dos madres, Sara y Agar, una alegoría de las dos alianzas (Gál 4,21-31), y el islam ve en Ismael al antepasado de los árabes.

El hijo de la promesa

1Y visitó el Señor a Sara1 como lo había prometido: y cumplió la promesa que le hiciera. 2Y así concibió y parió un hijo en la vejez, al tiempo que Dios le había predicho. 3Y Abrahán puso por nombre Isaac al hijo que le parió Sara. 4Y le circuncidó al octavo día2, conforme al mandamiento que había recibido de Dios, 5siendo entonces de cien años3: pues en esta edad del padre nació Isaac. 6Por donde dijo Sara: Dios me ha dado motivo de alegrarme4: y cualquiera que lo oyere, se regocijará conmigo. 7Y añadió: ¿Quién hubiera creído que Abrahán habría de oír que Sara daba de mamar a un hijo5, que le parió siendo ya viejo? 8Creció, pues, el niño, y se le destetó6: y en el día en que fue destetado, celebró Abrahán un gran convite.

Agar e Ismael en el desierto

9Mas como viese Sara que el hijo de Agar, la egipcia, se burlaba de su hijo Isaac y le perseguía7, dijo a Abrahán: 10Echa fuera a esta esclava y a su hijo8: que no ha de ser el hijo de la esclava heredero con mi hijo Isaac. 11Dura cosa pareció a Abrahán esta demanda tratándose de un hijo suyo. 12Mas Dios le dijo: No te parezca cosa recia lo que se te ha propuesto acerca de ese muchacho, y de la madre esclava tuya: haz todo lo que Sara te dirá, porque Isaac es por cuya línea ha de permanecer el nombre de tu descendencia. 13Bien que aun al hijo de la esclava yo le haré padre de un pueblo grande9, por ser sangre tuya.

14Se levantó, pues, Abrahán de mañana, y cogiendo pan y un odre de agua10, lo puso sobre los hombros de Agar, y le entregó su hijo, y la despidió. La cual habiendo partido, andaba errante por el desierto de Bersabee. 15Y habiéndosele acabado el agua del odre, abandonó a su hijo que se echó debajo de un árbol11, de los que allí había. 16Y se fue, y se sentó en frente a lo lejos a distancia de un tiro de flecha; porque dijo: No quiero ver morir a mi hijo12. Y así sentada en frente de Ismael, alzó el grito y comenzó a llorar. 17Pero Dios oyó la voz y clamores del muchacho; y el ángel de Dios desde el cielo llamó a Agar, diciendo: ¿Qué haces, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz de tu hijo desde el lugar en que se halla13. 18Levántate, toma al muchacho, y cógele de la mano; pues yo le haré cabeza de una gran nación. 19En esto abrió Dios los ojos a Agar14, la cual viendo allí cerca un pozo de agua, fue corriendo, y llenó el odre, y dio de beber al muchacho. 20Y Dios asistió a éste: y fue creciendo y vivió en los desiertos, y vino a ser un joven diestro en manejar el arco. 21Y fijó su habitación en el desierto de Farán, donde su madre le casó con una mujer de la tierra de Egipto15.

La alianza de Bersabee

22Por este mismo tiempo Abimelec, acompañado de Ficol, general de sus tropas, dijo a Abrahán: Dios está contigo en todo cuanto haces. 23Por tanto jura por el nombre de Dios que no me harás daño ni a mí, ni a mis sucesores, ni a mi linaje; sino que me tratarás a mí, y a este país en que has habitado como extranjero, con la misma bondad con que yo te he tratado a ti. 24Respondió Abrahán: Yo te lo juraré.

25Y dio entonces quejas a Abimelec acerca de un pozo de agua que sus criados le habían usurpado a viva fuerza. 26A lo que replicó Abimelec: No he sabido quién ha hecho tal cosa, ni tú tampoco me lo has avisado, ni yo lo había oído hasta ahora. 27Entonces Abrahán tomó una porción de ovejas y de bueyes, y se los dio a Abimelec: e hicieron ambos alianza16. 28Y Abrahán puso aparte siete corderas del rebaño. 29Por lo que Abimelec le dijo: ¿Qué significan estas siete corderas que has separado? 30A lo que respondió él: Estas siete corderas las recibirás de mi mano, para que me sirvan de testimonio, como yo he abierto este pozo. 31Por eso fue llamado aquel lugar Bersabee17, porque allí juraron ambos. 32Y firmaron el pacto acerca del pozo del juramento. 33Partieron, pues, Abimelec y Ficol, general de su ejército, y se volvieron a la Palestina. Abrahán después plantó un bosque o arboleda18 en Bersabee, y allí invocó el nombre del Señor Dios eterno. 34Y habitó mucho tiempo como extranjero en la tierra de los palestinos19.

Pausa

Dos o tres preguntas, una oración breve y espacio para escribir.

  1. Sara pasó de reírse por incredulidad a reírse de alegría. ¿Qué promesa cumplida de Dios te ha hecho «reír» así?
  2. Agar no veía el pozo que tenía delante. ¿Qué te pide Dios hoy que abras los ojos para ver?
Para orarDios que escuchas, oye también la voz de los que lloran solos en sus desiertos.
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Las 19 notas del capítulo
  1. 1PalabraGn 21,1

    «visitó el Señor a Sara»

    «Visitar» (paqad) es en la Biblia la intervención de Dios que cambia una situación. Zacarías cantará al nacer Juan Bautista: «Bendito el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo» (Lc 1,68). Este nacimiento, con Gn 15,1-6, se lee en la fiesta de la Sagrada Familia del ciclo B.

  2. 2FeGn 21,4

    «le circuncidó al octavo día»

    Isaac es el primer niño del que se dice expresamente que fue circuncidado al octavo día, según el mandato de la alianza (17,12). Así serán circuncidados Juan Bautista y Jesús (Lc 1,59; 2,21). El Catecismo dice que la circuncisión de Jesús es la señal de su inserción en la descendencia de Abrahán y prefigura la «circuncisión de Cristo», que es el bautismo (n. 527; Col 2,11-12).

  3. 3ContextoGn 21,5

    «siendo entonces de cien años»

    Han pasado veinticinco años desde la promesa en Harán (12,4). San Pablo dice que Abrahán creyó «esperando contra toda esperanza», aunque su cuerpo estaba ya como muerto (Rom 4,18-21), y la Carta a los Hebreos que Sara recibió por la fe la fuerza para concebir (Heb 11,11).

  4. 4PalabraGn 21,6

    «Dios me ha dado motivo de alegrarme»

    El hebreo dice: «Dios me ha hecho reír», otro juego de palabras con el nombre de Isaac (ver nota a 17,17). La risa incrédula de 18,12 se ha convertido en risa de alegría, y es contagiosa: «todo el que lo oiga se reirá conmigo».

  5. 5ContextoGn 21,7

    «Sara daba de mamar a un hijo»

    Que una mujer de noventa años amamante es la prueba de que el niño es suyo. Una leyenda judía cuenta con humor que, como los vecinos no lo creían, las madres del lugar llevaron a sus niños el día de la fiesta y Sara los amamantó a todos.

  6. 6ContextoGn 21,8

    «se le destetó»

    En el antiguo Oriente los niños mamaban hasta los dos o tres años (ver 2 Mac 7,27). El destete se celebraba como el paso de una etapa peligrosa, porque muchos niños morían en los primeros años. Ana llevará a Samuel al santuario después de destetarlo (1 Sam 1,24).

  7. 7PalabraGn 21,9

    «se burlaba de su hijo Isaac y le perseguía»

    El hebreo dice solo metsajeq, «reía» o «jugaba», del mismo verbo que da nombre a Isaac, y la Vulgata «jugaba con Isaac». Torres Amat añade «se burlaba» y «le perseguía», siguiendo la interpretación de san Pablo, que dice que el hijo de la esclava «perseguía» al de la libre (Gál 4,29). No está claro si era una burla o un simple juego; Sara lo vio como una amenaza para la herencia.

  8. 8ConexiónGn 21,10

    «Echa fuera a esta esclava y a su hijo»

    San Pablo cita estas palabras en su alegoría de las dos alianzas, la de la esclavitud y la de la libertad (Gál 4,30). El verbo hebreo, garash, «expulsar», es el mismo de la expulsión del Edén (3,24) y el que usará el faraón al echar a los israelitas de Egipto (Éx 11,1).

  9. 9FeGn 21,13

    «aun al hijo de la esclava yo le haré padre de un pueblo…»

    A Abrahán le resulta «dura» la petición de Sara, porque ama a Ismael (v. 11; ver 17,18). Dios apoya a Sara en lo que toca a la promesa, pero no abandona a Ismael: también él es «sangre tuya» y tendrá un gran pueblo. La elección de Isaac no es el rechazo de Ismael.

  10. 10PalabraGn 21,14

    «un odre de agua»

    El odre es un recipiente de piel de cabra, cosida y untada para que no gotee. Abrahán despide a su hijo «de mañana», como hará en el capítulo siguiente al salir con Isaac hacia el monte (22,3): los dos hijos, dos madrugadas de dolor. Lo hace confiando en lo que Dios le ha prometido sobre él (v. 13).

  11. 11ContextoGn 21,15

    «abandonó a su hijo que se echó debajo de un árbol»

    El hebreo dice que Agar «arrojó» al muchacho bajo un arbusto, el mismo verbo con que los hermanos «arrojarán» a José a la cisterna (37,24). Según las cifras del texto, Ismael tendría unos dieciséis años (16,16; 21,5.8), pero el relato lo pinta casi como un niño: quizá combina tradiciones distintas.

  12. 12FeGn 21,16

    «No quiero ver morir a mi hijo»

    Una de las escenas más conmovedoras del Génesis: una madre sola en el desierto que se aleja para no ver morir a su hijo. Pero «Dios oyó la voz del muchacho» (v. 17): vuelve a cumplirse el nombre de Ismael, «Dios escucha» (16,11).

  13. 13FeGn 21,17

    «desde el lugar en que se halla»

    Dios escucha a Ismael «allí donde está». Rashi recogió una tradición judía: los ángeles objetaron que los descendientes de Ismael harían daño a Israel, y Dios respondió que juzga a cada uno por lo que es ahora, no por lo que harán otros. Dios no condena a un niño por un futuro que todavía no existe.

  14. 14FeGn 21,19

    «abrió Dios los ojos a Agar»

    El pozo estaba allí, pero ella no lo veía. Dios no siempre cambia las circunstancias: a veces abre los ojos para ver lo que salva. Para el islam, Ismael es antepasado de los árabes, y la tradición musulmana sitúa la búsqueda de agua de Agar junto a La Meca, en el pozo de Zamzam. La Iglesia reconoce que los musulmanes «profesan tener la fe de Abrahán» (Catecismo, n. 841).

  15. 15ContextoGn 21,21

    «le casó con una mujer de la tierra de Egipto»

    Agar, egipcia, busca para su hijo una esposa de su propio pueblo. Es la madre quien arregla el matrimonio, como hará Rebeca al mandar a Jacob a Harán (27,46 – 28,2). Ismael queda unido al mundo del desierto y de Egipto, fuera de la línea de la promesa pero bajo la mirada de Dios.

  16. 16PalabraGn 21,27

    «e hicieron ambos alianza»

    El hebreo dice «cortaron una alianza» (karat berit), la expresión habitual para pactar, quizá porque los pactos se sellaban partiendo animales (ver 15,10.17-18). Es un tratado entre iguales con un rey de la región: el forastero empieza a tener derechos reconocidos, empezando por el agua.

  17. 17PalabraGn 21,31

    «Bersabee»

    Beer-Sheba puede significar «pozo del juramento» y «pozo de los siete», por las siete corderas (v. 28): en hebreo «siete» y «jurar» suenan parecido. Hoy Beer Sheva es una gran ciudad del sur de Israel, a la entrada del desierto del Néguev. La expresión «desde Dan hasta Bersabee» designará todo Israel, de norte a sur (Jue 20,1).

  18. 18PalabraGn 21,33

    «plantó un bosque o arboleda»

    La Vulgata dice nemus, «bosque»; el hebreo, «un tamarisco» (éshel), un árbol resistente del desierto que da sombra y vive mucho. Abrahán invoca al «Dios eterno» (El Olam), un título que reaparecerá en Isaías: «el Señor es un Dios eterno, creador de los confines de la tierra» (Is 40,28). Planta un árbol que durará más que él.

  19. 19PalabraGn 21,34

    «la tierra de los palestinos»

    Es decir, de los filisteos (ver nota a 10,14), que llegaron a la región siglos después de Abrahán: el autor usa los nombres de su propio tiempo.